| Kuatsu:El Arte de Resucitar |
|
|
|
|
There are no translations available. Por:Dr. Ricardo Coloma Muchos creemos que las técnicas de resucitación fueron desarrolladas recientemente, pero sin embargo la primera referencia que tenemos acerca de una resucitación cardiopulmonar (RCP), es en la Biblia, el antiguo testamento, segundo libro de los Reyes, donde encontramos al profeta Eliseo que reanimó al hijo de la mujer sunamita. Los kuatsu son un conjunto de maniobras de reanimación y de primeros auxilios, de origen japonés, que actúan directamente por presión o masaje sobre determinados centros cardiorrespiratorios, o bien provocan una excitación en diversos centros nerviosos del sistema autónomo mediante percusiones vertebrales (Laserre, 1967). El vocablo kuatsu se compone de los términos “kua” que significa “vida”, y “tsu” –que es una contracción de jutsu- que significa “técnica” o “procedimiento”. Así, el sentido global de kuatsu debe entenderse como “Técnica de vida”, “Arte de resucitar”, o “Maniobra de resucitación” (Winter, 1975). Los puntos o zonas anatómicas sobre los que se aplican los kuatsu se denominan katsu tsubo. “Tsubo” significa “punto de aplicación de la maniobra reanimadora” (Kawaishi, 1964). El conjunto de maniobras de reanimación recibe el nombre de kappo, término que resulta de la contracción de los ideogramas kuatsu y “ho”, que significa “método”. Por tanto, el kappo es el método o programa que reúne el conocimiento y la práctica de todos los kuatsu. Las raíces históricas del kuatsu Los métodos de reanimación por acción directa sobre alguna parte del cuerpo ya se practicaban en China 3000 años a.C., pero el desarrollo de los kuatsu son el resultado de una sorprendente intuición y de un minucioso espíritu observador, propio de los guerreros samuráis, aunque ciertas maniobras de respiración artificial, y estimulación de centros nerviosos, mediante percusiones vertebrales pudieron estar inspirados en antiguos conocimientos chinos. El kappo utilizado por los samuráis en los campos de batalla comenzó a desarrollarse posiblemente en los lugares de entrenamiento, a medida que las disciplinas de combate con armas y a manos vacías alcanzaban una mayor difusión y eficacia en cuanto a la práctica de los atemi, las luxaciones, estrangulaciones, etc. que causaban frecuentes y graves accidentes. Uno de los documentos más antiguos sobre el kuatsu fue redactado por la escuela Muso Ryu hacia el año 1467 (Pleé, 2004). En la época Tokugawa (1600-1868), existían más de cien escuelas de Ju-Jutsu, y cada una poseía sus propios kappo que mantenía en secreto para el uso y conocimiento exclusivo de sus miembros. A tal fin, establecieron un ritual para transmitir algunos conocimientos de kuatsu. Citaban al discípulo, o discípulos, por la noche en el dojo, y a la luz de una vela, el candidato aceptaba sufrir una estrangulación a manos de un experto, hasta llegar al desvanecimiento, e inmediatamente el maestro procedía a “resucitarle” por medio del kappo (Winter, 1975). Una vez reanimado el discípulo, hacía solemne juramento firmado con su sangre, de guardar el secreto los conocimientos que se le iban a revelar. A partir de la disolución de la casta de los samuráis, en 1869, los dojos que aún seguían abiertos estaban dirigidos por un sensei que por necesidad práctica solía tener conocimientos de kuatsu. En 1943, con un Japón metido de lleno en la II Guerra Mundial, el Estado Mayor del Ejército nipón decide crear el Centro Nacional Japonés de Investigaciones sobre las Técnicas Guerreras Ancestrales, poniendo al frente del mismo a Fujita Saiko, 10º Dan de la Koga Ryu y Sato Ryu. Según señala Pleé (2004), expertos de artes marciales de este centro trabajaron con la terrible Unidad 7311, probando directamente sobre prisioneros de guerra los efectos de los atemis para matar o paralizar al adversario, así como las técnicas de resucitación más eficaces. Sus conclusiones fueron favorables a la eficacia de los atemis y de los kuatsu, publicándose en 1944 un manual secreto sobre puntos vitales y maniobras de resucitación destinado a los instructores de los comandos japoneses. A partir de años 60-70, la importancia y uso de los kuatsu fueron relegados por las maniobras de R.C.P., difundidas por la medicina occidental, y presentadas como descubrimientos avanzados y actuales de los doctores Safar y Kouvenhowen. Ello a pesar de que ambas manipulaciones ya existían en los antiguos kuatsu. En la actualidad el kuatsu sigue en plena vigencia en Japón, Suiza, Alemania, Suecia, etc., pero no en Francia, Italia o España, ya sea porque no quedan practicantes expertos capaces de transmitirlo o porque las leyes de algunos de estos países no conceden suficiente crédito y confianza a tales procedimientos de reanimación, a pesar de su probada eficacia. Medios y mecanismos de acción Los kuatsu son actos o movimientos de auxilio que se realizan con las manos, las rodillas, los pies, etc. En el caso de las percusiones vertebrales, se aplican con el talón de la mano abierta, o bien con la eminencia hipotenar (puño cerrado), o bien con los nudillos del dedo corazón, o con la rodilla. Los masajes y presiones se aplican con las palmas de las manos abiertas (Winter, 1975). Sus mecanismos de acción responden a principios de reflexoterapia, bien conocidos en la actualidad: a) Las percusiones vertebrales, sobre zonas del sistema nervioso autónomo, y la actuación sobre otras zonas periféricas (p. ej. la planta del pie) desencadenan reflejos vagales de inhibición o activación. b) Los masajes o presiones sobre el tórax, la espalda, el abdomen, etc., ejercen una acción mecánica directa, cuyo fin es activar la respiración, el latido cardíaco, y la circulación sanguínea. Indicaciones y contraindicaciones de los kuatsu en la práctica de artes marciales Durante la práctica de artes marciales, los kuatsu son eficaces como respuesta a la mayor parte de accidentes que pueden producirse en el dojo. En lesiones/situaciones principalmente leves, como puede ser una epistaxis, una taquicardia sinusal o un golpe en la zona genital, la aplicación correcta de un kuatsu puede ayudar a la rápida recuperación del budoka, pudiendo por lo general, incluso, continuar con la actividad. Los kuatsu también están indicados frente a situaciones que pueden conllevar una alteración de la conciencia, de la función respiratoria o cardiaca, como puede ser una lipotimia, un golpe violento al plexo solar, a la cara, los testículos, etc., una caída fuerte, estrangulaciones de judo, jiu-jitsu, etc., sofocación o asfixia, o síncopes de origen nervioso. Respecto a las contraindicaciones, Winter (1964) señala que no se debe aplicar ningún kuatsu en los casos de traumatismos craneales con hemorragia por la nariz y los oídos, si tras sufrir un traumatismo torácico o abdominal, se sospecha de hemorragia interna, y si la persona accidentada entra en estado de coma o crisis epiléptica. En cualquier caso, reiteramos la necesidad de contar con atención sanitaria especializada siempre que sea necesario. Incluso después de una aplicación exitosa de técnicas de kappo o de primeros auxilios, resulta pertinente acudir a un centro de salud ante la menor duda de que la lesión que ha sufrido el budoka pudiera manifestar algún tipo de complicación Ejemplos de kuatsu Lipotimia Definición: Se trata de una disminución o pérdida de la consciencia de corta duración, derivada de una insuficiente irrigación sanguínea al cerebro que impide su correcta oxigenación. No existe pérdida de la función respiratoria ni cardiaca. Causas probables: Las lipotimias que suceden durante la práctica de artes marciales pueden desencadenarse en diversas situaciones. Las más habituales se producen como consecuencia de una ejercitación muy intensa y/o prolongada, y se ven facilitadas si el lugar de práctica es muy caluroso, húmedo y no tiene una buena ventilación. Iniciar la práctica de manera a demasiada intensidad, sin un correcto calentamiento, también suele producir lipotimias, al igual que determinadas situaciones estresantes como pueden ser un examen, una exhibición, una competición o haber sufrido algún tipo de golpe o lesión. Un tipo especial de lipotimia característica de algunas artes marciales es la lipotimia por estrangulación, la cual se produce cuando el budoka que recibe dicha técnica no abandona a tiempo y se desvanece. Síntomas: El principal síntoma de la lipotimia es una alteración de la consciencia en mayor o menor grado, pudiendo llegar al desmayo. Existe sensación de mareo, flojedad en las piernas, alteraciones visuales y/o auditivas previas, y la piel está pálida, sudorosa y fría al tacto. Actuación de primeros auxilios: Los primeros auxilios ante una lipotimia consisten el colocar a la persona tendida en el suelo en decúbito supino con las piernas elevadas, preferentemente en un lugar fresco y aireado y evitando las aglomeraciones de personas a su alrededor. Igualmente se recomienda aflojar cualquier tipo de prenda de vestir que pueda oprimir el cuello o la cintura (Cruz Roja, 2004: 301). Actuación mediante kuatsu. Kuatsu nº 3: Masaje torácico: Este kuatsu está indicado cuando el budoka, sin haber sufrido aún la lipotimia en sí, experimenta una intensa sensación de falta de aire y posiblemente alguno o algunos de los demás síntomas asociados a la lipotimia. En tal situación, se le pide que se acueste boca arriba en el tatami y que se relajeActuación mediante kuatsu. Kuatsu nº 5: Percusión vertebral. Este kuatsu está indicado para las lipotimias por estrangulación. Si pasados 15 o 20 segundos después de haber soltado al budoka éste no se recupera por sí mismo, se procederá a aplicarle la siguiente maniobra.
Se le coloca en posición sentada, mientras el socorrista se sitúa a un costado, apoya una rodilla en el suelo y le sujeta el pecho con el brazo izquierdo. Con el talón de la mano derecha percute en dirección ascendente y tangencial, cinco o seis veces, sobre la vértebraD6, al ritmo de una percusión por segundo, al mismo tiempo que ejerce una presión o empuje con la mano izquierda sobre el epigastrio, en dirección al corazón, que aflojará repentinamente al ritmo de las percusiones Taquicardia sinusal Definición: La taquicardia sinusal es el aumento de la frecuencia cardiaca. Por lo general no se considera como una enfermedad, sino como una respuesta a situaciones de estrés. Causas probables: Como se ha mencionado, cualquier situación de estrés puede desencadenar una taquicardia sinusal. En el caso de las artes marciales, el propio entrenamiento, un examen, una exhibición, una competición, etc. Síntomas: Además del aumento de la frecuencia cardiaca –síntoma básico frente al cual no resulta preciso actuar si se presenta aisladamente– pueden presentarse palpitaciones, habitualmente acompañadas de molestias o dolor en el pecho y sensaciones desagradables de agitación y ansiedad. Actuación de primeros auxilios: Como tal, la situación de taquicardia sinusal no está considerada en el Manual de Primeros Auxilios de la Cruz Roja. No obstante, resulta lógico considerar que si la taquicardia presenta varios de los síntomas citados anteriormente será necesario eliminar o reducir la fuente de estés (p. ej. disminuir la intensidad del entrenamiento), o ayudar a la persona a enfrentarse al mismo (p. ej. en una competición deportiva).
Actuación mediante kuatsu. Kuatsu nº 6: Presión ocular. El sujeto se tiende en el suelo boca arriba. El profesor, arrodillado detrás de su cabeza, aplica los pulgares, o las palmas de sus manos sobre los globos oculares, y ejerce una presión moderada y progresiva durante 4 o 5 segundos. Hace una pausa de 10 segundos y repite la operación. Según señala Robert Laserre (1967: 46), si al aplicar este kuatsu se acelerase el corazón del deportista –en vez de ralentizarse– es señal de enfermedad cardiaca, por lo que se interrumpirá la maniobra. Dr. Ricardo Coloma A. , Julio 2009
|













